Deportes de raqueta

En la actualidad cada vez son más numerosos los tenistas que aceptan que las exigencias físicas de este deporte son tales que no es posible dar su mejor rendimiento si no están en la máxima forma física. El tenis es un deporte de acción explosiva, en el que se intercalan movimientos complejos e imprevisibles, teniendo en cuenta que los mecanismos de percepción, decisión y ejecución son fundamentales, ya que, en distintas situaciones, el deportista tiene que ser capaz de poner en acción dichos mecanismos y resolver las situaciones de una forma eficiente.

La programación y la periodización del entrenamiento son conceptos muy utilizados en la preparación de un tenista, debido al número de competiciones que tienen que realizar a lo largo de la temporada. Dentro de la misma debemos tener en cuenta una serie de factores básicos, entre los que se destacan:
En trabajo de prevención de lesiones, para ello se tiene muy en cuenta tanto las capacidades coordinativas (agilidad, coordinación, equilibrio dinámico, etc) y condicionales (fuerza, resistencia, velocidad y flexibilidad) específicas para este deporte. Respetando las pausas de recuperación y adaptando los parámetros fisiológicos en la construcción de tareas a realizar.

Las Transferencias son ejercicios que nos permiten imitar el gesto técnico específico buscando un objetivo relacionado con uno o varios trabajos a través del gesto deportivo, por lo tanto debemos transferir ese reclutamiento a una acción más veloz. Un ejemplo claro seria realizar trabajos intermitentes y de circuito con sobrecarga aplicados correctamente en forma y tiempo dentro de la pista o gimnasio a través de material específico o implementos.