La preparación física dentro de los deportes de motor (motociclismo, automovilismo) tiene como objetivo mejorar la PERFORMANCE (Entrenamiento- Rendimiento) de los deportistas, siendo además fundamental la previsión de las posibles lesiones y más concretamente las provocadas por caídas (motociclismo) y las fuerzas transversales (automovilismo) así como su correcta Readaptación y trabajo Neuro-Motriz en la recuperación para estar listo cuanto antes para volver a la competición.

Hay en las dos disciplinas (motociclismo, automovilismo) un gran componente mental, la preparación física no debe descuidar la preparación psicológica. Dentro del apartado de la preparación condicional, debemos atender el entrenamiento de los diferentes tipos de fuerzas que se encuentran íntimamente ligados.

Preparación física de pilotos

Los pilotos a lo largo de la competición conviven con múltiples acciones musculares, estas se extrapolan y transfieren a través de grandes fuerzas, en las que se destacan principalmente las Contracciones Isométricas. En este caso el músculo permanece estático sin acortarse ni alargarse, pero aunque permanece estático genera tensión, dentro del segmento muscular. Si a este término le añadimos el consumo de oxígeno muscular y el equilibrio encima de la moto y el peso de la misma se barajan un compendio de capacidades condicionales y coordinativas a través de las cuales el piloto debe de estar correctamente compensado y equilibrado para abordar la competición.

La velocidad del automovilista es una capacidad múltiple, compleja, compuesta por diferentes capacidades psicofísicas. Está compuesta por la velocidad gestual, de reacción, de anticipación, de decisión, y de realización. Con respecto a la resistencia, sumamente importante en este deporte, pretendemos desarrollar la capacidad de mantener un alto nivel de rendimiento durante toda la competición. Este tipo de entrenamiento. Colaborará a mantener una condición psico-temperamental equilibrada y razonable durante todo el esfuerzo.

En cuento a la flexibilidad, está presente en todas las sesiones de entrenamiento y competición dentro de los ejercicios compensatorios. Para asegurar un correcto rango de amplitud de movimiento, teniendo en cuenta las tensiones sufridas a nivel músculo-tendinoso. Favoreciendo la correcta movilidad del volante como del movimiento de los pedales, y en el caso del motociclismo logrando una correcta estabilidad sobre los trazados curvilíneos.

Por ello, los factores principales que debe trabajar el deportista es la base de fuerza, resistencia y trabajo multidisciplinar a través de circuitos de coordinación específica de acciones reales teniendo en cuenta los mecanismos de percepción, decisión y ejecución a la hora llevar a cabo la toma de decisiones y anticiparse a ala tarea o entorno variable en concreto.

Los pilotos a lo largo de la competición conviven con múltiples acciones musculares, estas se extrapolan y transfieren a través de grandes fuerzas, en las que se destacan principalmente las Contracciones Isométricas. En este caso el músculo permanece estático sin acortarse ni alargarse, pero aunque permanece estático genera tensión, dentro del segmento muscular. Si a este término le añadimos el consumo de oxígeno muscular y el equilibrio encima de la moto y el peso de la misma se barajan un compendio de capacidades condicionales y coordinativas a través de las cuales el piloto debe de estar correctamente compensado y equilibrado para abordar la competición.

La velocidad del automovilista es una capacidad múltiple, compleja, compuesta por diferentes capacidades psicofísicas. Está compuesta por la velocidad gestual, de reacción, de anticipación, de decisión, y de realización. Con respecto a la resistencia, sumamente importante en este deporte, pretendemos desarrollar la capacidad de mantener un alto nivel de rendimiento durante toda la competición. Este tipo de entrenamiento. Colaborará a mantener una condición psico-temperamental equilibrada y razonable durante todo el esfuerzo.

En cuento a la flexibilidad, está presente en todas las sesiones de entrenamiento y competición dentro de los ejercicios compensatorios. Para asegurar un correcto rango de amplitud de movimiento, teniendo en cuenta las tensiones sufridas a nivel músculo-tendinoso. Favoreciendo la correcta movilidad del volante como del movimiento de los pedales, y en el caso del motociclismo logrando una correcta estabilidad sobre los trazados curvilíneos.

Por ello, los factores principales que debe trabajar el deportista es la base de fuerza, resistencia y trabajo multidisciplinar a través de circuitos de coordinación específica de acciones reales teniendo en cuenta los mecanismos de percepción, decisión y ejecución a la hora llevar a cabo la toma de decisiones y anticiparse a ala tarea o entorno variable en concreto.